Vendedor de patrias

Trump sabe vender. Lo malo es que poca gente realmente entiende lo que él vende.

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Existe una táctica en ventas, cuando el producto no es muy bueno, en donde se repiten ciertas palabras para quitarle la atención al posible cliente de las fallas que tenga el producto o servicio.

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Tal es el efecto de las palabras, que hay productos que se venden sólo por su discurso.

En serio, ¿quién necesita, en realidad necesita con urgencia, un carro de lujo o el último Smartphone?

Es más, ¿quién necesita otra tarjeta de crédito? Etc. Hay muchos ejemplos.

Para todos estos, las palabras son clave. Ahora, viendo la conferencia de prensa de Donald Trump en Filadelfia, analicé palabras clave para un futuro oscuro, sombrío, y violento.

“Clean, beautiful coal.” (el bello y hermoso carbón, una de las energías más ineficientes que existen)

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“Extreme. Islamic. Terrorists.” (Terroristas. Extremos. Islámicos., con pausa dramática. Todos aman el draman. Sólo vean a Michael Bay).

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La casualidad del idioma atrae a otros

“Restore our great army.” (Restaurar nuestras gloriosas fuerzas armadas).

Pero estas palabras estaban escondidas detrás de otras; unas palabras simples, hermosas, que tratan de hacer del horizonte algo lleno de brillo y esperanza.

Una de las palabras favoritas que usa Trump es “amazing”. Es una palabra que tiene una connotación positiva, motivante, pero no exagera.

No hay nada más deprimente que le engañen con un producto, pero la palabra amazing parece superar sólo un poco las demás, sin a su vez, prometer mucho.

It’s an amazing car.

vs.

It’s an unbelievable car.

Luego viene “fix” o arreglar.

A todos nos gusta que arreglen las cosas.

Aunque no sepamos bien qué está jodido. Trump repite y repite, aún luego de ser electo, que arreglará al país. Luego menciona que le meterá mucho dinero al ejército. (Se puede ir viendo cómo se unen las cosas: ¿fascismo puro y duro?).

La inmediatez está presente en su discurso, en sus promesas, con la palabra “now” (ahora), que todos amamos. La sensación de que todo se soluciona rápido, aunque no sea una solución a largo plazo, hace que todo entremos en paz.

Aunque las soluciones que plantea Trump vayan a tener pésimas consecuencias en un futuro.

Ya que se compara tanto con Obama, ¿qué tan diferente fue su discurso? Watson nos dice:

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¿Cómo hablaron los dos? ¿Qué dijeron?

Esto no es nuevo. Los procesos de ventas son ciclos que nunca terminan. Y los vendedores nunca dejan de vender.

Es más, si uno visita el libro que escribió Trump, “The Art of the Deal”, en donde describe cómo llegó a la cima, se ve que este ciclo de vender ideas que parecen geniales viene de mucho atrás.

Ejemplo: cuando era un vendedor de bienes raíces, y se creó el rumor que el Príncipe Carlos de Inglaterra había comprado un apartamento en Trump Tower, él supo manipular a los medios para que crearan drama, y especulación, que ayudó a subir los costos de sus edificios. (Todavía nadie sabe si en realidad lo compró o no).

Para más detalles en esta capacidad de manipular a la gente, veamos este video que explica esa incomprensible manera que tiene Trump de responder preguntas:

Pero lo que más me impresiona de revisitar un poco cómo Trump hacía sus negocios, es ver cómo trataba a los inquilinos de sus edificios.

Son varias las referencias que hay sobre el proceso de alquilar un apartamento o comprarlo en Trump Tower.

El o la persona que quisiera tenía que pasar por entrevistas, revisiones de estados financieros, referencias sociales, necesitaba aprobación de la Junta Directiva y podía ser echado o echada en cualquier momento.

Al hacer el proceso tan exclusivo, que a su vez era absurdo, creaba un aura de elitismo, de que sólo “los que nosotros queremos que estén, están” e hizo que la torre se convirtiera en la más preciada de aquel entonces. Esto partiendo de exclusión, elitismo y discriminación.

Ahora que es electo, está replicando lo mismo que hizo desde hace décadas. Está vendiendo. Vende su patria, pero nadie sabe a quién. Vende seguridad, pero los que la compran no la entienden. Vende progreso, para unas pocas manos, a costa de la ilusión de muchas.

Estoy seguro que la gente todavía no sabe qué está comprando. Pero lo seguirá comprando. Y lo peor, es que a Trump le encanta vender.

Author: Bernardo Montes de Oca

Journalism. Writing. Life. Periodismo. Escritura. Vida.

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