No vas a lograr todos tus sueños, y no hay problema.

Durante años, tuve miles de proyectos sin atender en mi mente; me frustraba al verlos agarrar polvo. No fue sino hasta que me di cuenta que no los podía hacer todos, que comencé a hacer algunos.

Crear contenido, visitar todos los países, emprender en miles de nuevos negocios, ser maestro en todas las herramientas, tener todos los hobbies: todo lo que has soñado. Especialmente si sos una persona talentosa, creativa o inteligente. Pero no vas a poder hacer todo lo que querés en la vida.

Absentia 4

Corremos contra el tiempo para mostrar que no estamos simplemente sobreviviendo y que, en realidad, vivimos.  Puede ser que esta noción de que no hay tiempo suficiente nos desmotive. Sin embargo, conforme uno adentra en la idea, es lo mejor que nos pudo haber pasado.

Aceptar que no hay suficiente tiempo para alimentar todos nuestros sueños nos obliga a establecer prioridades sobre realmente qué queremos hacer. Tenemos que tomar esa lista de miles de proyectos y ordenarla.

Cuando la ordenamos, vemos la realidad. Aquella idea genial que tiene años de estar en la lista de espera, lo más probable ahí seguirá. Recordá que las excusas son fáciles, facilísimas, comparadas a sentarse a hacer las cosas. Si te has puesto excusas todos estos años, lo seguirás haciendo. Me atrevo a decir que ese proyecto o no te interesa lo suficiente o le has huido por miedo.

9f4d64615ef34b3d56952327a3babef7
Luego de 21 años con los Bruins de Boston, Ray Bourque escogió cambiar de equipo para ganar un campeonato. (SI Magazine)

No hay nada de malo en estas dos acciones, pero sí podés atender una de ellas. Cuando revisamos esa lista, nos fuerza a dedicarnos de lleno a aquellas cosas que sí queremos hacer. Aquel proyecto enorme—tu nueva marca, tu nuevo blog, un producto que siempre has querido hacer—de repente está enfrente tuyo y el resto de proyectos—tener un canal de YouTube, sacar otra carrera, volver a tocar la guitarra—se van al fondo. Hay que dejarlos ir.

 

Con sólo haber hecho la lista, renunciado a los otros proyectos, y con nuestra gran idea, nuestro sueño, frente a nosotros, surgen las dudas. Si era importante, ¿por qué lo estamos dejando de lado? ¿Por qué nos daba miedo?

El miedo: uno de los mejores alimentos para una persona creativa, si lo manejamos bien. Nos muestra que fallaremos, la primera vez. La segunda también. De seguro hasta la tercera.

No todos estamos listos para enfrentarnos al miedo de lanzar nuestros sueños al mundo y decir: esto es lo que quiero hacer. Este soy yo. Los sueños que hemos tenido durante todos estos años requieren de mucho trabajo, y darnos cuenta que tenemos que renunciar a algunos nos pone contra la pared.

He ahí cuando toca decidir. Si no los hacemos, no hay problema. Pero no podemos echarle la culpa a nadie más que a nosotros. Cuando nos animamos a hacerlos, entonces sabremos que, si fallan o no, los hicimos.

Esto va muy de la mano con la idea de escasez que nos han generado. Mucha gente dice: “nunca logré llegar a esto o a aquello”, y automáticamente se enfoca en que le falta por hacer y que no hay tiempo suficiente para hacerlo.

A veces sirve darle vuelta al asunto: “logré llegar a esto. No es perfecto, y así está bien. Para la próxima mejorará.”

giphyceleb.gif

Lo más probable verás que muchos proyectos, sueños y aspiraciones son logrables y que, por tan difíciles que fueran, se podían terminar. Quién sabe, puede ser que hasta hagás más de los que creías.

Advertisements

Author: Bernardo Montes de Oca

Journalism. Writing. Life. Periodismo. Escritura. Vida.

Leave a Reply/Comentarios

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s