Tips para un mejor currículum

Para nuestra generación, que se enfrenta a más competencia que nunca, es importante comprender hacia dónde va el currículum y, más aún, cuáles podrían ser los errores que cometemos al enviarlo.

En los últimos meses toqué este tema con varias amistades. Alimentado por estos diálogos, lancé la pregunta: ¿qué debería tener un buen currículum?

Mientras obtenía respuestas enriquecedoras en mi Facebook, revisé el Harvard Business Review (HBR), la revista Money, y entrevisté a Ivannia Murillo, la directora de Search en Centroamerica, una empresa de recurso humano.

Lo que te presento a continuación son consejos actuales para un buen currículum. Así que es momento de visitar esa carpeta, abrir el archivo y actualizarlo.

¿Por qué y para qué?

Primero, de acuerdo a la revista Money, es esencial tener claro a cuál trabajo se está aplicando. Esto permite revisar el contenido que pusimos punto por punto y descartar el contenido que no es relevante al puesto ni a la empresa.

Esta es una regla general que se debe respetar en todo el CV: poner sólo lo relevante.

Teniendo claro hacia dónde queremos ir, podemos ir definiendo lo que va a ir en el currículum. El comienzo puede ser muy intimidante.

¿Objetivo o resumen?

En mi experiencia de leer currículums he visto que el objetivo se vuelve muy cajonero. Se ha reducido a simplemente escribir en palabras bonitas el trabajo por el cual se está aplicando, además de meter palabras genéricas: orientado a objetivos, determinado, amable, etc.

El Harvard Business Review (HBR) acota que el objetivo ya no es necesario. En cambio, el resumen gana importancia, una genial observación. Los resúmenes requieren de pensamiento y muestran la capacidad de la persona de resaltar sus habilidades y relacionarlas con el trabajo.

Cómo hacerlo es muy sencillo si vemos este checklist del HBR:

  • El resumen se ajusta a cada aplicación, resaltando las áreas de expertise para esa posición en específico.
  • Los resultados que se han logrado son muy importantes, como lo veremos luego. Un punto clave es cómo otras personas u organizaciones se han mejorado por nuestro trabajo.
  • Incluir los años de experiencia.
  • Resaltar las organizaciones e industrias en donde se ha trabajado
  • Evitar términos genéricos.

Tratemos de mantenerlo en tres o cuatro líneas para no abrumar al lector.

Experiencia y formación:

Para Ivannia Murillo, el error más común que ha notado es que enlistan la experiencia de más antiguo a más nuevo, o sea, la experiencia más vieja arriba y la más nueva abajo.

Ahora hay menos tiempo para leer y más currículums qué revisar. La gente no quiere perder tiempo buscando. Por esto, la experiencia más reciente arriba, y la más vieja abajo.

Algunos expertos consideran que los últimos cinco años son los relevantes, si se ha cambiado de trabajo dos o más veces en ese intervalo.

En cuanto a la formación y los grados académicos, varias expertos coinciden: si tenés título profesional, no es necesario que pongás tu educación de colegio y escuela.

Si no lo tenés, es necesaria.

Contenido:

Otro error común, para Murillo, es sólo colocar el puesto y no describir los logros.

Existe mucha diferencia entre decir:

Gerente de calidad

A decir:

Gerente de calidad: 

  • Implementé sistema de gestión de calidad (SGC) una empresa de 50 personas (muestra magnitud y logro)
  • Certifiqué a la empresa en ISO 9001:2008 luego de tres años de haber implementado el SGC (muestra logro y durabilidad).
  • Mantuve un índice de relación de cliente satisfecho de un 97% durante 6 años (muestra logro y constancia)

Cuidado con emocionarse, cargando el currículum de información innecesaria.

También, los verbos en infinitivo dan un aire de impersonalidad y genérico.

Por esto, el contenido tiene que ser conciso, claro, y con verbos activos, preferiblemente en viñetas.

screen-shot-2014-04-22-at-7-38-31-pm.png
Datos interesantes. fuente: Andrew Flores. 

Palabras nuevas contra palabras viejas:

Todas las compañías están acostumbradas a lo mismo de siempre. Actualmente palabras como: satisfacción del cliente, determinado y versátil se han vuelto cosa del pasado.

Podés considerar términos como relaciones con el cliente, emprendedor y adaptable al cambio, tratando siempre de incluirlas en varias partes del CV, en vez de sólo mencionarlas.

Formatos:

El tamaño es un tema clave para Murillo y para 99% de las empresas. Es más, algunas corporaciones grandes utilizan computadoras que están restringidas a leer sólo dos páginas del CV.

Por esto, Murillo insiste en que dos páginas máximo. Si se puede, un CV en una página para un puesto ejecutivo es ideal.

En cuanto a la letra, las fuentes tradicionales como Arial, Calibri, Garamond y Times New Roman son las más conservadoras y seguras. Evitemos la cursiva al igual que los colores, y los marcos.

Referencias y las famosas “skills”

El HBR considera que las referencias ya no son necesarias. Sin embargo, Murillo considera que no es un pecado letal dejarlas. También nota, sin embargo, que poco a poco más empresas migran hacia no incluirlas.

En cuanto a las “skills”, Tiffany Murray, una experta en Recursos Humanos, afirma que no es necesario enlistarlas.

Es más importante introducirlas en la experiencia. “Los empleadores están buscando más que una lista de habilidades, quieren saber que uno las aplicó en el trabajo,” dice Murray.

¿Redes sociales?

Actualmente, las empresas sí buscan los perfiles en distintas redes, como Facebook, Twitter y Linkedin, para medir ambas la interacción social y el comportamiento digital de las personas. Para Murillo, son muy importantes.

 “Yo con Linkedin puedo revisar tu perfil y ver de ahí tu capacidad profesional, sin tener que recurrir a que vos me mandés tu CV,” afirmó.

Esto fomenta a mantener vigente las redes sociales que ameriten.

Información de contacto:

Nuestro punto final es toda esa información que a veces ni sabemos cómo colocar.

Evitemos colocar fotos, edad, si tenemos hijos y estado civil. Todos estos factores podrían incitar a discriminación.

La dirección física ya no es necesaria, menos a la tica. Ahora lo que sirve, dependiendo del trabajo son el correo electrónico, el perfil de la red social pertinente (si aplica), y el celular.

En cuanto al lugar de vivienda, Murillo afirma que es completamente condicional. Es mejor no colocarlo si puede llegar a ser un factor de eliminación.

Por ejemplo, si vivís en Cartago y el trabajo es en el Coyol, lo recomendable es no colocarlo, ya que te podrían reemplazar por alguien de Alajuela, aunque seás mejor. Al revés, si el trabajo es en Paraíso, lo mejor es ponerlo.

Ella reafirma que la distancia y las horas de manejo ya son un factor importante al escoger un nuevo colaborador.

De resumen, les dejo una pequeña animación de Pictoline muy ilustrativa.

giphyCV.gif
Pictoline hace un excelente trabajo

Espero que este artículo les haya ayudado. Contame, ¿cuál ha sido tu experiencia con CVs?

 

Advertisements

Author: Bernardo Montes de Oca

Journalism. Writing. Life. Periodismo. Escritura. Vida.

Leave a Reply/Comentarios

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s