Brittany decide morir:

Con un glioblastoma y seis meses de vida, Brittany decidió finalizar su vida el 1ero de noviembre de este año, para poder disfrutar del cumpleaños de su esposo, el 26 de octubre. Su carta estremeció al mundo, recalcando su decisión de terminar su propia vida por el canal médico, asistido y controlado. Poco a poco, ella ha ido perdiendo su capacidad de mantenerse erguida, han aumentado sus convulsiones y los dolores de cabeza los describe como insoportables. Ella, y su familia, tuvo que mudarse a Oregon, uno de los pocos estados en donde se permite la muerte asistida. Afirma que esto no es un suicidio ya que ella no quiere morir. Esto es una muerte digna.

La controversia ha surgido sobre si Brittany tiene o no la decisión de quitarse su propia vida. Hasta se han generado respuesta por parte de otros pacientes con cáncer terminar en el cerebro. Philip Johnson asegura que no es el derecho de ella quitarse la vida  y que el sufrimiento tiene una causa.

Aunque han existido milagros médicos en los cuales los pacientes se recuperan de condiciones terminales sin explicación, aunque varios las radican en la fé, en general el pronóstico de estas condiciones médicas es bastante deplorable. Johnson mismo describe lo siguiente:

“…han habido momentos en los que busco que el cáncer termine con mi vida de una…otros, he caído en el pecado como un escapatoria…sin embargo, sé que esta vía es incorrecta…”

¿Por qué? ¿No tenemos cada uno como individuo el derecho de escoger cuándo terminamos nuestra vida? Es necesario resaltar que Johnson es abiertamente religioso y coloca su destino en la fé de su religión. Asegura que esto es un camino escogido para él.

Si así lo es, entonces es planificado que poco a poco, Brittany perderá el control de su cuerpo. Pasará de los ataques que tiene ahora a no poder controlar sus intestinos, ni poder comer adecuadamente. Tendrá que ser alimentada con una sonda parenteral y estará, lo más probable, conectada a un ventilador hasta el día en que se escoja desconectarla o que el cuerpo se rinda. El castigo emocional y físico por el que pasarán sus familiares será casi impensable y todo porque todavía no podemos escoger con completa libertad si queremos morir.

Death With Dignity
La salida con dignidad de mucha gente

El caso de Brittany es especial y es digno de resaltar. Mi experiencia en el campo médico me dice que situaciones como esta son las ideales para demostrar si realmente estamos avanzando en este campo. Ella tiene total control sobre sus decisiones ahora, contrario a, por ejemplo, un paciente neurocrítico de un accidente de tránsito. Y ella ha escogido morir en una fecha establecida.

Surgen entonces las preguntas: ¿si logra vivir más? Philip Johnson lleva más de lo esperado (un total de 18 meses), basándose en la fé y acepta que ha sufrido más de lo que podía imaginarse. Si logra vivir más, no podemos garantizar que tendrá calidad de vida. Es más, podemos casi que garantizar que no la tendrá.

¿Si encuentra un milagro? Los milagros existen y siempre existirán. De eso no hay duda. He conocido médicos que aceptan que sus propios diagnósticos inexplicablemente se han invertido y el paciente ha logrado vivir por muchos años. Pero son eso, milagros.

¿Para qué si hay tecnología? Claro que hay tecnología entonces, ¿cuándo dejamos de vivir y comienza a vivir la máquina por nosotros? La tecnología ha llegado a niveles en los cuales se puede mantener a un paciente con vida por años. Pero, planteando el dicho milagro que mencionamos antes, si logra salir el deterioro neurológico y físico sería tal que una recuperación completa es casi imposible. Agregándole a esto que ella tiene un glioblastoma, un tumor rápido en crecimiento y usualmente letal, es más seguro un sufrimiento prolongado que una recuperación pronta.

Brittany decide morir porque sabe que puede. Ella sabe qué es lo que va a sentir y aunque la realidad ni siquiera se aproxime a lo que ella se imagina, es la mejor salida. No podemos descansar en puntos de vista religiosos cuando la persona que debería tener control de su propia vida escoge evitarlos. Me recuerda a una línea de Bon Jovi en These Days:

I’d rather die than fade away.

El 1 de noviembre.

Bernardo Montes de Oca

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Author: Bernardo Montes de Oca

Journalism. Writing. Life. Periodismo. Escritura. Vida.

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